Patatas a la importancia

Esta es una de las recetas que he heredado de mi madre. Cuando era pequeña no me gustaban mucho (era muy mala comedora ¡quien lo diría ahora!).  Son fáciles de hacer y si os gustan las patatas guisadas con estas alucinareis. INGREDIENTES:
patatas 3 ó 4 si son pequeñas
huevo 1 ó 2
harina
ajos 3
perejil (si es fresco mejor)
1/2 pastilla de caldo de pollo
1 vaso de vino blanco
agua
aceite de oliva
PREPARACIÓN:
Pelamos las patatas,  las lavamos y las cortamos en rodajas de un centímetros de grosor más o menos. Las salamos.
Las pasamos por harina y huevo y las freímos en una sartén con aceite caliente sin hacerlas demasiado. Según se van friendo las ponemos en una cazuela. Cuando tengamos todas rebozadas echamos en la cazuela el vino blanco y agua hasta cubrirlas, añadimos la  media pastilla de caldo desmenuzada. Pelamos los ajos y los machacamos en el mortero, los incorporamos a la cazuela. Picamos el perejil (podemos usar seco) y lo echamos.
Tapamos la cazuela y dejamos cocinar hasta que las patatas estén tiernas. Si las queremos caldosas necesitaremos echar mas agua, a mi me gustan con poco caldo.

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